Adelantabamos en el artículo anterior las posibles motivaciones de Banco Ceiss, antiguas Caja España y Caja Duero, para no querer quitar las famosas clausulas suelo. Pues bien el hecho relevante publicado por la entidad en la CNMV  número 236.503 del día 18 de marzo de 2016 nos dan una idea nuevamente del por qué. Aquí le ponemos la página 5 de dicho documento :

Cuenta de resultados 2015 BANCO CEISS

Si usted no conoce el formato de las cuentas que tienen que presentar los bancos, seguramente le suene a chino, pero seguramente si que entenderá que lo que no son cuentas son cuentos.

El margen financiero se les ha deteriorado en 63 millones de euros, puede ser normal ante el escenario de tipos de interés. Y se preguntará ¿y eso que es? pues es la diferencia entre lo que pagan por los plazos fijos y depósitos a sus clientes y lo que cobran por los préstamos.  Eso es un 24% menos que en el ejercicio 2014.

El margen bruto ha crecido 209 millones de euros. ¿Y esto qué es? Pues lo de antes más las comisiones que cobran por hacer los recados de los clientes (tarjetas, transferencias, cajeros, etc),  y otras partidas que están tipificadas en conceptos tan genéricos como indescifrables. Pero es curioso en este apartado resultado de operaciones financieras (neto) como ha crecido 256 millones de euros desde el año 2014. Nuevamente, ¿qué es esto? Pues lo que se llama ingeniería financiera. No son ingresos recurrentes por su actividad normal como es la de coger y dejar dinero. No. Son diferencias de las enormes inversiones que este banco con el dinero que les daba el BCE y que invertía en activos del papá Estado, y que ahora por los intereses que sean les ha interesado realizar. De no haber sido de esta manera fíjese que este margen podía haber sido ya negativo.

El siguiente margen es el resultado de la actividad de la explotación con 16 millones en negativo. ¿Esto qué es? Pues lo de antes restando los gastos que han tenido (personal, luz, agua, etc.) y también la provisión por si acaso se les cae algún cliente moroso. Si descontásemos los 256 millones extras de antes, hubiese sido catastrófico.

Y por último analizaremos el resultado antes de impuestos, que ha alcanzado unas pérdidas de 51 millones de euros. ¿Y esto qué es? Nada más y nada menos que lo que se declara que haya ganado o perdido una empresa para tributar a hacienda.

Con todo esto las conclusiones las puede sacar cada uno en función de sus conocimientos, mapa mental y criterios. El hecho cierto es que después de más de 5 años fusionadas las antiguas cajas del pulmón financiero de Castilla y León, con más de 1.100 millones de ayudas directas, más las que consiguió el presidente de Unicaja del gobierno para compensar las posibles demandas por preferentes, más los créditos fiscales, mas los ERES erosivos, más los sueldazos de los fichajes estrellas para levantar el barco, más el enorme esfuerzo que hacen sus empleados, los señores que mandan en el banco, no son capaces de sacarle de las pérdidas. ¿Quien tiene la culpa? Lo más probable es que les caiga todo el jarrón de agua fría a los pobres trabajadores que dan su vida y, sobre todo, la cara ante los clientes, para defender lo que otros millonarios están disfrutando.

Es curioso que en este momento ningún medio de comunicación se ha hecho eco de la noticia. Cada cual que saque sus conclusiones.